El lenguaje de la diosa
Esta serie de esculturas se inspira en The Language of the Goddess (1989), obra fundamental de la arqueóloga lituana Marija Gimbutas (1921-1994). En ella, Gimbutas estudió y clasificó miles de artefactos arqueológicos —pequeñas esculturas y objetos de hueso, piedra y cerámica— procedentes de diversos yacimientos neolíticos del sureste de Europa y del Mediterráneo, con el propósito de identificar el significado de un antiguo lenguaje simbólico desarrollado en los albores de la agricultura europea. A partir de un enfoque interdisciplinar que integraba la arqueología, la lingüística, la etnografía y la mitología comparada, propuso la reconstrucción de una cosmovisión articulada en torno a lo divino femenino, caracterizada por una estrecha relación entre los seres humanos y la naturaleza.
Mi práctica artística toma este patrimonio simbólico como punto de partida, aunque no pretende reconstruirlo arqueológicamente. Las esculturas que integran este apartado constituyen un ejercicio de escultura mitopoiética: una práctica creativa que reactiva antiguos imaginarios para generar nuevos significados capaces de dialogar con los debates contemporáneos sobre el feminismo, la espiritualidad y la igualdad de género. Lejos de entender el mito como una reliquia inmóvil del pasado, lo concibo como una estructura viva que evoluciona con el tiempo y que continúa ofreciendo nuevas posibilidades de interpretación.
Cada escultura nace de la reinterpretación de uno de los símbolos identificados por Gimbutas —el agua, la luna, la fertilidad, la regeneración o los ciclos de la naturaleza—, aunque ninguna pretende reproducir su forma histórica. Su objetivo es establecer un diálogo entre arqueología y creación contemporánea, entre memoria e invención artística, poniendo de manifiesto la capacidad de la escultura para actualizar imaginarios ancestrales y convertirlos en espacios de reflexión sobre la condición humana.
Desde esta perspectiva, el arte no se entiende únicamente como una forma de representación, sino también como una herramienta de transformación simbólica. Reinterpretar los mitos implica también reinterpretar los imaginarios desde los que construimos nuestra cultura. La persistencia de lo divino femenino no reside, por tanto, en la conservación inmutable de sus símbolos, sino en su capacidad para ser continuamente reformulados y dialogar con las necesidades y los desafíos del presente.
Los signos de la diosa, 2025. Mármoles y piedras de distintos tipos, pan de oro y esmaltes.
Instalación Los signos de la diosa en la Ermita de Santa Ana (antigua Mezquita de la Xara). Simat de la Valldigna, Valencia.
Muchos santuarios dedicados a Santa Ana, la madre de María, se encuentran en lugares que anteriormente fueron espacios de culto precristiano. Esta ermita, situada sobre una antigua mezquita, podría constituir un ejemplo de este proceso de transición, en el que lugares sagrados preexistentes fueron resignificados bajo la nueva espiritualidad cristiana. Esta transformación sugiere la persistencia de creencias anteriores y su integración en el cristianismo medieval, incorporando elementos más antiguos de culto y espiritualidad femeninos.